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Bhupen Khakhar

Bhupen Khakhar, pintor nacido en Bombay en 1934, es una figura reconocida internacionalmente y su obra se encuentra en importantes museos del mundo.

Bhupen Khakhar: Yayati El pasado verano el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid presentó una muestra que recogía unas 35 pinturas, además de acuarelas, cerámicas y cuadernos de notas, de los últimos 30 años de su producción. Ahora esa misma exposición itinerante se ha inaugurado en The Lowry Galleries, un centro de difusión del arte contemporáneo que debe su nombre al pintor Lowry (1887-1976), un intérprete de los suburbios industriales de Manchester.

La dedicación al arte de Bhupen Khakhar es tardía. Estudió en la más famosa Escuela de Arte de su país, la de Baroda, empeñado en indagar, a través de un lenguaje contemporáneo, en las tradiciones hindúes.

Aunque la exposición cubre varias etapas, se hace especial énfasis en los años ochenta, momento en el que aparecen los motivos homosexuales. Desde una temática urbana inicial, de interés por la familia o por el hombre en sus tareas cotidianas, el pintor pasa a crear imágenes de un fuerte componente "provocativo", sobre todo para la mentalidad de su país. Entonces, para el artista "el acto de pintar se convierte en el acto de hacer el amor". A través de la narración y de un tratamiento secuencial, nos cuenta historias con imágenes plagadas de personajes en escenarios arquitectónicos; nos envuelve en la magia del color y de la luz. Fantasea con lo privado y lo hace público, sin prejuicios, abiertamente. Pero en su lenguaje personal combina lo autóctono con lo subjetivo, las referencias estilísticas occidentales con las hindúes, además de otras culturas orientales, persa, china o japonesa. Bhupen khakhar: you cant´t please all

Si nos fijamos en el cuadro titulado You Can´t Please All (1981), el pintor desnudo observa desde un balcón a los habitantes, masculinos la mayoría, que andan por una calle de una supuesta ciudad de provincias de la India. Desde su privacidad, vulnerabilidad, se abre, se muestra tal y como es. Él es consciente de hallarse sólo pero formando parte del entramado social.

El carácter alegórico del personaje central en este cuadro se hace extensible a los personajes que pueblan el escenario, y que, según comenta Enrique Juncosa, comisario de la exposición, lo descubrimos en la narración sucesiva: el artista contempla el recorrido de dos hombres que recorren la ciudad llevando un burro y una carga. En un momento en que los dos personajes están subidos sobre el burro, éste muestra una erección. Al final, sin embargo, el burro está muerto y los dos personajes cavan un hueco para enterrarlo. Es decir, el artista entierra una carga en el momento en que decide revelar su sexualidad. Basándose pues en una fábula popular - padre e hijo quieren vender un burro y son estafados -, el artista nos ha desvelado su propia historia. La obra citada sería el comienzo de una trayectoria en este sentido: él desnudo en momentos de intimidad erótica.

Khakhar parece ilustrar simplemente, aquí y en otras obras, un aspecto de la vida cotidiana que le permite representar su propia identidad en un contexto en el que difícilmente sería comprendida. Con el tiempo aparecerán temas más violentos y críticos, como la censura a la potente industrial del cine, a la creación de bellezas falsas, y los temas relacionados con la enfermedad que hizo aparición en su vida, el cáncer. Entonces el cuerpo al que antes celebraba, ahora se abre y deja traslucir las vísceras, venas, sangre. El cuerpo desgarrado.

 

Mª Dolores A. Fernández

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