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La eyaculación precoz

Correrse demasiado pronto es una de las preocupaciones masculinas más frecuentes en materia sexual; recibimos bastantes preguntas sobre este tema en nuestro consultorio on-line. Les ocurre mucho a los chavales jóvenes que mantienen sus primeros contactos sexuales, pero generalmente, cuando ganan en práctica amorosa, el problema desaparece. Kamasutra (detalle)También a los hombres que llevan algún tiempo sin compartir su sexualidad, o cuando el contacto es tan novedoso que causa un nivel de excitación demasiado alto e incontrolable.

En todos estos casos son circunstancias puntuales las que provocan que el reflejo eyaculatorio se desencadene más pronto de lo deseado, y no hay que dar demasiada importancia al incidente. Una buena solución para estas ocasiones es continuar los juegos amorosos hasta obtener una nueva erección; lo más probable es que esta segunda vez él tarde más en eyacular.

Pero cuando el problema persiste suele causar mucha angustia en el hombre que lo padece, puede complicarse con la falta de erección y, además, es frecuente que lleve a graves desajustes de pareja. En este caso, es altamente recomendable acudir a un sexólogo especialista, ya que la eyaculación precoz suele solucionarse con relativa facilidad mediante las técnicas de la terapia sexual.

El eyaculador precoz no sabe por qué se corre tan rápido (a los pocos segundos de la penetración, en los juegos eróticos previos o incluso antes de desvestirse) y suele ensayar diversos procedimientos, cada vez con más angustia, para encontrar una solución. Pero muchas veces se equivoca. Algunos hombres piensan en cosas desagradables cuando empiezan a excitarse o contraen fuertemente los músculos y se mantienen en estado de tensión para no correrse; grave error, ya que precisamente para poder controlar la eyaculación es necesario estar relajado y sin tensiones, disfrutando de las sensaciones placenteras que produce el encuentro amoroso, y atento a la sensación de inminencia eyaculatoria, que es la que nos indica si es necesario o no disminuir el nivel de excitación. Otros hombres echan la culpa de su problema al exceso de masturbación, cuando en realidad el fallo está en cómo se masturban (rápido, con ansiedad, sintiéndose vigilados...) no en el hecho de hacerlo. De hecho, uno de los primeros pasos en el tratamiento de la eyaculación precoz es enseñar al paciente a autoestimularse adecuadamente.

La eyaculación precoz suele tener su origen en un aprendizaje erróneo; el conjunto de ejercicios que ofrece el terapeuta, ajustado a las características específicas de su paciente y de su pareja, va encaminado a que éste aprenda cómo alcanzar altos grados de excitación, siempre atento a las sensaciones internas que le indican la inminencia de la eyaculación, y a frenar por si mismo los estímulos o las fantasías que le hacen eyacular involuntariamente.

 

Miguel Arroyo

 

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