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Febrero del 2003 |
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La disfunción eréctil |
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La mayoría de los hombres tienen de vez en cuando un "gatillazo" porque están más cansados o nerviosos esa temporada, porque están recuperándose de alguna enfermedad...;
en estos casos, lo mejor es no preocuparse demasiado y esperar a que pase
la mala racha. La erección es un mecanismo delicado que funciona cuando hay un nivel de hormonas adecuado, el sistema nervioso no se encuentra bloqueado por inhibiciones o miedos y el sistema circulatorio está sano. Pero puede verse afectada por enfermedades como la diabetes, la esclerosis múltiple o bajos niveles de andrógenos. Este es el caso de aproximadamente un 20 por ciento de los que acuden al médico o al sexólogo para consultar acerca de su "impotencia"; sus dificultades en la erección se deben a cuestiones médicas y pueden beneficiarse de la medicación adecuada. El otro 80 por ciento sufren esta disfunción por motivos psicológicos o por simple desconocimiento de cómo funciona el mecanismo de la erección. En la consulta nos encontramos con casos muy diversos: hombres que obtienen una perfecta erección cuando se masturban, pero se bloquean cuando van a mantener un encuentro sexual; otros que pierden la erección cuando realizan una técnica erótica en concreto como el coito; jóvenes que abordan llenos de ansiedad las primeras relaciones; o que han fallado alguna vez y luego se obsesionan y muestran vigilantes en la siguiente ocasión, en vez de relajarse y dejarse llevar. En ocasiones, la disfunción eréctil del hombre va acompañada por la anorgasmia o la falta de deseo de su compañera. En todos estos casos, una terapia sexual individual o de pareja puede ser de gran ayuda. El profesional enseña al cliente a manejar la ansiedad que siente ante la situación temida: el fracaso en la erección. Elimina los prejuicios e ideas erróneas que pueda tener referentes a la sexualidad. Le da consejos para que enriquezca la relación sexual con su pareja y para que mejore la comunicación con ella. Le ofrece un conjunto de ejercicios para realizar a solas y en pareja, atento en todo momento a los progresos del cliente y a los obstáculos que van apareciendo en el curso de la terapia (resistencias, prejuicios) El programa va encaminado a que el paciente tome conciencia del estado emocional que bloquea la erección; a que afronte la situación en la que se produce el "gatillazo" con el estado anímico adecuado: libre de ansiedades y de miedos.
Miguel Arroyo | |||||||||||||
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